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INVESTIGACIONES SOBRE LA TRANSMISIÓN ENTRE MUJERES
LAS LESBIANAS Y EL VIH/SIDA
Hasta diciembre de 1998 se había informado de 109,311 casos de mujeres con sida en Estados Unidos. De ellas, 2,220 habían incurrido en actos sexuales con mujeres; no obstante, la vasta mayoría había tenido otros comportamientos de riesgo (uso de drogas inyectables, relaciones sexuales con hombres de alto riesgo, o haber recibido sangre o productos sanguíneos). De éstas, 347 mujeres habían tenido relaciones sexuales solamente con mujeres, de las cuales, el 98% también tuvo otras posibles fuentes de transmisión (la mayoría, uso de drogas inyectables). En un estudio realizado en el área metropolitana de Nueva York a 52 mujeres jóvenes lesbianas /bisexuales , se encontró que: En conclusión, debido a las conductas de riesgo documentadas, las jóvenes lesbianas y bisexuales corren un riesgo significante de problemas de salud, y de abuso de drogas. En otro estudio sobre pautas conductuales de riesgo realizado entre 1,088 lesbianas y mujeres bisexuales se encontró que: LAS LESBIANAS NECESITAN CUIDARSE DEL VIH/SIDA Como son menos visibles, la comunidad lésbica -y muchos investigadores y científicos - no se ha preocupado sobre el problema del VIH y las lesbianas. Es posible que el flujo vaginal de las mujeres VIH-positivas pueda tener una alta concentración de VIH, y especialmente cuando hay presencia de otras ITS. La convicción que las lesbianas serían excluidas de la transmisión del VIH es tanto errónea como peligrosa, puesto que el límite al que se le circunscribió (población gay) nunca existió. Por ejemplo, un estudio realizado por Ser Positivas y Creación Positiva en Madrid y Cataluña, 2003, a 268 mujeres seropositivas, demostró que el VIH/SIDA no es algo que afecte siempre a las/los otras/os: lesbianas (2.8%) y bisexuales (6.8%), al margen de cuál haya sido la vía de transmisión. La homofobia actúa como barrera para el acceso de las lesbianas a los recursos socio-sanitarios y a un mejor cuidado de nuestra salud; contribuye a retroalimentar nuestra invisibilidad y la de nuestras relaciones homosexuales dentro del sistema sanitario y en el imaginario colectivo. Todo ello contribuye a obstaculizar la normalización de la visita ginecológica periódica de la mujer lesbiana, y el diálogo abierto con los profesionales de atención primaria respecto a cuestiones que tienen que ver con lo sexual, apoyado por la presunción general de heterosexualidad. Podemos ir con nuestras parejas a consulta, pero siempre se “entenderá” que es nuestra amiga, nunca nuestra pareja. La confusión sobre su transmisión por el sexo entre mujeres está sustentada en la invisibilidad y el doble discurso que se realiza desde las instituciones sanitarias y que las mujeres lesbianas hemos interiorizado. El cunnilingus: si una pareja heterosexual la realiza, es una práctica de bajo riesgo para la transmisión del VIH, pero si es realizada por una pareja de lesbianas el riesgo para la transmisión del VIH ni siquiera es nombrado. Las mujeres lesbianas hemos interiorizado que si no hay relaciones heterosexuales somos inmunes al VIH y a otras ITS y, por lo tanto, no debemos hacernos revisiones ginecológicas. Pero las lesbianas tenemos derecho a una buena salud sexual entendida en un sentido amplio “incluyendo la prevención y tratamiento de las enfermedades y otros trastornos, de tipo sanitario, psicológico, emocional y social que interfieren en la sexualidad”. Ausentarnos de los sistemas de vigilancia médica periódica nos hace vulnerables frente a las consecuencias de bastantes ITS complicándolas, como en el caso del Virus del Papiloma Humano (VPH) causante del 70% de los canceres de cuello uterino. Un estudio realizado en EE.UU. en 1993 sobre el cáncer de mama dice que los tres factores que se correlacionan con el riesgo de padecer cáncer de mama son: ser mayores de 50 años, uso de alcohol y no haber sido madre. Las mujeres que reúnen estos factores de riesgo tienen de dos a tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad. Muchas mujeres lesbianas podemos reconocernos en el perfil descrito; no por ser lesbiana, sino por reunir estos factores de riesgo.Las revisiones ginecológicas son la mejor arma que tenemos para prevenir el cáncer de cuello uterino y el cáncer de mama. FACTORES QUE AUMENTAN LOS RIESGOS POSIBILIDAD DE TRANSMISIóN DEL VIH Es importante conocer la condición propia y de su pareja respecto al VIH. Este conocimiento puede ayudar a las mujeres que no han sido infectadas a comenzar y mantener cambios de comportamiento que reduzcan su riesgo de infección. Para las mujeres que descubren que están infectadas, puede ayudarlas a conseguir tratamiento temprano y a prevenir el contagio a otras personas. SEXO LéSBICO SEGURO SEXO LéSBICO INSEGURO LOS PROFESIONALES DE LA ASISTENCIA MéDICA DEBEN RECORDAR QUE: Practicar sexo seguro no quiere decir que el sexo deje de ser divertido o que nos tengamos que plastificar de pies a cabeza. FUENTES: http://www.asociacionnos.org/noticias/lesbianas-el-vihsida |